Acidez en el estómago ¿Te contamos que debes de hacer?

Acidez en el estómago ¿Te contamos que debes de hacer?

Todos hemos tenido en alguna ocasión acidez de estómago y sabemos lo molesta que esta sensación puede llegar a ser. La acidez de estómago se genera cuando los ácidos que se producen durante el proceso digestivo pasan al esófago y suben hasta la garganta debido a una relajación del cardias, la válvula que está situada entre el estómago y el esófago.

Las causas que pueden producir esta relajación son muy variadas: comidas condimentadas en exceso o muy pesadas que hacen que el estómago produzca una mayor cantidad de ácido que no es capaz de retener; el uso de prendas muy apretadas que comprimen la zona de estómago y que hacen que su contenido se impulse hacia arriba presionado esta válvula; el tumbarse después de las comidas, favoreciendo así el paso de los ácidos al estar en posición horizontal etcétera.

Cuando la acidez de estómago se produce de manera puntual no tiene importancia. Si nos resulta muy molesto podemos tomar un antiácido o una infusión digestiva y continuar con nuestra vida, pero si se produce de manera más o menos habitual hay que comenzar a tomar medidas ya que lo que puede parecer una enfermedad menor puede acabar siendo un gravísimo problema.

Las paredes del estómago están preparadas para soportar los ácidos que se producen durante la digestión, pero no así las del esófago donde en teoría no tiene por qué haber este tipo de sustancias. Cuando el esófago se ve sometido de forma constante a los ácidos estomacales pueden acabar produciéndose lesiones más graves.

 

La dieta

Una de las mejores maneras de combatir el reflujo gástrico es mediante unos buenos hábitos de dieta. Hay una probada relación entre la obesidad y la acidez de estómago, por lo que perder peso si es necesario es muy recomendable.

Se deben de evitar las comidas muy copiosas, excesivamente sazonadas o con mucha carga de grasa. Hay que comer despacio, masticando muy bien los alimentos para darle al estómago menos trabajo. Contrariamente a lo que se cree, beber durante la comida no es malo, pero tiene que ser agua y nunca se debe de tomar alcohol o una bebida con gas cuando se sufre de este problema.

Tras la comida se puede reposar, pero debe de hacerse sentado para evitar el reflujo y hay que cenar siempre al menos dos horas antes de irse para la cama para no tumbarse en pleno proceso digestivo. Si aun así se tienen problemas para dormir por los ardores de estómago se puede comprar una cuña en una ortopedia.

Estas cuñas se sitúan en la zona de la espalda y ayudan a que la persona duerma en una posición ligeramente incorporada. Así, se contribuye a que los ácidos no pasen con tanta facilidad al esófago. Un truco alternativo consiste en elevar ligeramente las patas de la cama de la zona del cabecero, pero es algo incómodo si se duerme con otra persona o si no se tienen pies en la cama, ya que el colchón y las mantas pueden desplazarse.

 

 

  • Los productos naturales

En algunos casos, los problemas de acidez tienen en origen una mala digestión causada por  problemas en la flora intestinal. Los probióticos, como los contenidos en ProFaes4 pueden ayudar a recuperar la flora y establecer una buena digestión.

La manzanilla o el té de hibisco son también unas buenas medicinas naturales para este tipo de problemas. Se deben de tomar después de las comidas principales para ayudar a hacer la digestión sustituyendo así al café, uno de los peores enemigos de los ardores y reflujos junto con el tabaco.

Otro remedio natural clásico son las infusiones de regaliz, que mejoran el proceso digestivo en general y que además tienen un sabor muy agradable para la mayor parte de la gente.

En cualquier caso, si los problemas de acidez o ardores no se calman en pocos días hay que acudir al médico para que investigue cuál puede ser el origen de este problema y nos de el tratamiento adecuado para evitar que el problema pueda degenerar en úlceras y otros daños en las paredes del esófago o de la laringe.

En algunos casos la hernia de hiato, los problemas de obesidad o intolerancias alimenticias pueden estar detrás de los reflujos. Los problemas de acidez pueden llegar a ser tan fuertes que hay personas que incluso sufren irritaciones en la garganta.

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